Crónica de Córdoba: la espera mereció la pena

El día se preveía caluroso y esta vez los meteorólogos no fallaron. Fue hace cuatro años la última vez que Eva Amaral y Juan Aguirre visitaron Córdoba dentro de otro festival, en aquella ocasión el Eutopía 2008, y el recinto era el mismo. Pero en aquella ocasión, en septiembre, había riesgo de lluvia y se decidió cambiar el escenario por uno cubierto. En esta ocasión, los maños tenían que sacarse la espinita clavada por no haber podido tocar en el Teatro La Axerquía hace cuatro y años. Y bien que se la sacaron.

Yo llegué al teatro sobre las cinco de la tarde. Pero allí ya estaban en cola Cristina – que venía de Sevilla – desde las 10 de la mañana y Marta – desde Zaragoza – que llegó poco después que ella. Llevaban todo el día allí haciendo cola, ¡ya hay que tener valor para estar un día de verano todo el día en la calle en una ciudad tan calurosa como Córdoba! Pero ahí estuvieron, las dos, aguantando como dos heroínas.

El tiempo en la cola pasaba despacio y la gente empezó a llegar con cuentagotas. Eran las ocho de la tarde y apenas nos concentrábamos 30 personas en la cola. Marta sentenció: la gente va a llegar cuando abran las puertas. Y no se equivocaba, porque hasta pocos minutos antes de empezar el concierto, seguía llegando gente.

A eso de las ocho y media de la tarde empezamos a oír los primeros acordes de Antártida. Empezaba la prueba de sonido de los maños. Antártida sonaba, pero sólo los instrumentos. Luego llegó el turno de Cómo hablar, también sin voz. Más tarde volvió a sonar Antártida, una versión más corta, también instrumental. Y, de pronto, entró la voz de Eva. La escuchamos desde fuera del teatro cantar Antártida, Cómo hablar, Como un martillo en la pared y Hoy es el principio del final. Luego siguieron probando instrumentos. Fue una prueba de sonido larga, de casi hora y media de duración.

Mientras oíamos instrumentos sonar y una voz que parecía ser Juan, Eva se daba una vuelta por el escenario. Cuando volvía otra vez a subir, miró hacia la puerta y vio a un montón de gente mirándola. Puso cara de sorpresa, nos sonrió y nos saludó con la mano.

A las diez, con puntualidad británica, se abrieron por fin las puertas del Teatro. Marta, Cristina y yo cogimos sitio en primera fila. Cabe decir que el escenario era muy espacioso y que hasta en primera fila estábamos bastante cómodos – ¡corría el aire! -. Aún quedaba hora y media hasta la salida de los maños al escenario.

De pronto, se apagaron las luces. Comenzaba a sonar la Velvet y su All Tomorrow’s Parties. Por fin, era el momento. Salida al escenario, aplausos y gritos de “¡Amaral, Amaral!”. Comienzan con Hacia lo salvaje y dan las gracias por haber llenado el Teatro – alrededor de 3500 personas -.

Le siguieron Esperando un resplandor, El universo sobre mí, Un día más, Hoy es el principio del final y La chica del barrio alto. Grabé estas dos últimas y, entre medias, hice algunas fotos. Estaba decidido a disfrutar el concierto a tope, lejos de la cámara.

Le siguieron una enérgica versión de Estrella de mar, Moriría por vosMontaña rusa, Riazor, Las puertas del Infierno, Como un martillo en la pared, Olvido – que Eva volvió a dedicar a su madre bajo un gran aplauso del público -, No sé qué hacer con mi vida, Tardes – interpretada únicamente por Juan Aguirre y Jaime García – y Robin Hood. Antes de empezar Robin Hood, Marta tiró a Eva un muñeco de Winnie the Pooh disfrazado de Robin Hood. Gran momento de la noche que recogí también con la cámara y que podéis ver en el siguiente vídeo:

A partir de aquí ya no grabé más, sólo unas cuantas fotos. Le siguieron Antártida, Cómo hablar, En sólo un segundo – impresionante -, y Van como locos. En el primer bis, regresaron con Sin ti no soy nada, Kamikaze y Revolución – con versión de Héroes incluida, ¡fantástica! -. El segundo bis fue para Cuando suba la marea.

Se despidieron dando las gracias, una vez más, por haber abarrotado el Teatro y haciendo el saludo tradicional de fin de concierto. Dos horas de concierto que a mí se me hicieron cortas como un par de minutos. Es lo que tiene estar en un concierto de Amaral, que el tiempo pasa más rápido de lo normal. Es como estar en una nube. Yo de hecho, dos días después, sigo en mi nube post-concierto de Amaral.

Estos maños son muy grandes. Sin duda, la espera mereció con creces la pena.

Texto, fotos y vídeos: Jorge Muñoz.

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4 comentarios a Crónica de Córdoba: la espera mereció la pena

  1. MOLA! Gracias Jorge!!

  2. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El día se preveía caluroso y esta vez los meteorólogos no fallaron. Fue hace cuatro la última vez que Eva Amaral y Juan Aguirre visitaron Córdoba dentro de otro festival, en aquella ocasión el Eutopía 2008, y el recint……

  3. ¡¡¡Me encanta!! Está genial, tienes que escribir más, de lo que sea, pero tienes que hacer más crónicas. Los tres fuimos héroes, de hecho, yo sigo con la cancioncilla en la cabeza. Todo un honor ser nombrada en una página de tal calibre y fama (y con un saludo-felicitación tan fabuloso) como Amaral Online. Nos vemos ;)

  4. Tsunade dice:

    muchas gracias!!! me dais mucha envidia!! jaja tuvo que ser genial ^^

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