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Amaral en Londres: segundo asalto

Escrito por user Megg el user 12 de mayo del 2012

Mi particular periplo salvaje comenzó sorpresivamente horas antes de estar en la capital londinense. Mientras terminaba de hacer la maleta anunciaron, vía Twitter, un mini acústico en el salón de una casa de Londres – el sueño de muchos fans – para unos pocos privilegiados, que veíamos disfrutar de lo lindo, online, y todo gracias a la iniciativa de Sofar Sounds. Interpretaron cuatro temas: Hacia lo salvaje, No sé qué hacer con mi vida, Antártida -con nuevo y bonito efecto- y Cuando suba la marea, que desató la curiosidad de los participantes en el chat de Facebook, donde nos habíamos congregado algunos seguidores, españoles y extranjeros, que preguntaban acerca de los títulos de las canciones que estaban escuchando en directo. Buen aperitivo para ir entrando en materia, con la perspectiva de un eléctrico a pocas horas. Rosita, mi cámara, viajó conmigo pero fue interceptada junto a otras cámaras, el control era férreo.

Pero vayamos al concierto en el HMV. Sobra decir que triunfaron, bastó ver el gesto victorioso de Eva al salir al escenario con el puño en alto, tal era el abrazo del público, que se mantuvo así toda la noche. La gran sala, preciosa, con rica y elegante ornamentación, debió ser un teatro en sus inicios, y que casi se llenó, arropó un setlist sin sorpresas, si acaso la ausencia de momento acústico, al modo de los que hemos visto en esta gira salvaje. Entrega del público total, obsequios kamikazes a mansalva y piropos en inglés, también.

Escucharles en los mejores auditorios de España ha elevado sin duda el listón, y comparado con el primer concierto del año pasado en la Sala Scala, este sonó mejor, aunque no como esperaba. Tal vez la respuesta esté en que no estaba “¡Miguel Tapia en el control de sonido!”. Tampoco las luces de la habitación debieron correr a cargo de su habitual técnico. Sólo Eva, y a veces ni ella, recibían la cantidad de luz necesaria. Jaime estaba directamente en la penumbra, y no había mucha coordinación entre la canción y las luces. Tampoco vimos a los músicos entrar cual sombras chinas tras la mirada imponente del lobo, ni las hermosas proyecciones apoyando la puesta en escena… y es cuando faltan cuando te das cuenta de lo importantes que son. No sonó Moon River puntualmente después de la reverencia, para despedir a la banda.

Detalles anecdóticos, sin embargo, comparados con la entrega por parte de todos, la voz impecable de Eva, su energía y sorprendente agilidad felina, su gracia improvisando los títulos en inglés, riéndose de sí misma, y, en definitiva, esa manera única que tiene de conducir la noche, no deja lugar a reproche alguno.

Los de Zaragoza hace tiempo que han devuelto la esperanza al panorama musical actual con su colección de canciones como soles, que fueron coreadas en su totalidad por los que estábamos allí. Eso es lo que se vio en Londres, una banda que crece sin prisas y con paso firme, arropados por la pasión que desatan en sus seguidores, de aquí y de allí. Ahora es el turno de nuevo para París, Alemania, Estados Unidos y América latina. Una legión de fans ávidos de Amaral en directo les están esperando. Está claro, estos mañorquines, donde van, triunfan.

Escrito por Megg.

Sala Matisse, donde hasta Juan Puchades se emocionó

Escrito por user Megg el user 19 de abril del 2012

Dice Juan Puchades que está en proceso de recuperación después del exceso emocional que “sufrió” la noche del miércoles, y respiro aliviada… digo yo que si un primera espada, que se supone curtido en estos temas, se sigue conmoviendo al escucharles, ¿qué no le ocurrirá a una seguidora rasa como yo? Pues eso mismo o peor.

Puchades estuvo fino, además de conducir la charla con tablas y una gran dosis de humor y naturalidad, tuvo la gran idea de pedirles “Nada de nada” de la gran Cecilia, y ellos, encantadores hasta decir basta, accedieron a retomar esa joya que ya no contaba yo con escuchar en directo.

Ya os ha contado Laia –con todo lujo de detalles- como fue y qué pasó. Poco que añadir, o quizás mucho, pero directamente, en imágenes. Grabé de tres tacadas y casi íntegramente la charla. Y digo casi, porque no contaba, tampoco, con que se alargaría más de dos horas, y me quedé sin reserva analógica. Y es que cuando se trata de ellos nunca hay que dar nada por sentado. Ya debería saberlo.

Aquí tenéis parte de las dos horas y media que duró el encuentro, que tuvo de todo: debate, humor, ironía, y mucha verdad, en el repaso a su carrera en la que Eva, acompañada de su INSEPARABLE Aguirre –recordemos que admitió estar atado a ella irremediablemente-, se sumergió a pulmón en una selección Serie Oro. Difícil que no lo sea con el repertorio que tienen.

Tarde hemos sabido que podríamos haber interactuado con el dúo, preguntando u opinando, eso y que en general el público estuvo silencioso y atento, cosa que se agradece muy mucho, hizo que la espontaneidad se viera algo coartada. Si Laia y yo pillamos el micro, bueno… siempre hay cosas para preguntar al dúo maño.

En cualquier caso, todo lo acontecido en la Sala Matisse no nos descubre quiénes son Eva y Juan, simplemente lo confirma.

Parte 1.

Parte 2.

Parte 3.

Texto y vídeos: Megg
Imagen: Laia

Crónica: Algo pasa con Amaral

Escrito por user Megg el user 16 de marzo del 2012

Nota previa de amaral-online.net: este concierto se celebró el día 13 de enero. Nuestra cronista Megg había preparado la crónica tan sólo unos días después, pero por un misterioso problema tecnológico – ay, la tecnología, tan buena unas veces y tan complicada otras – los emails intercambiados ese día entre ella y yo (Jorge) no llegaron a su destino. Ese es el motivo por el cual la crónica no fue publicada el mismo mes de enero. Otros quizás no la hubieran publicado dos meses después, pero os aseguro que merece la pena hacerlo. Se trata de una crónica especial, que además de acercarnos a lo vivido en el Auditorium de Palma aquella noche, muestra el punto de vista de terceras personas sobre el grupo. Además, está hecha con muchísimo cariño y sólo por eso ya merece la pena leerla a fondo. ¡Gracias Megg!


Que algo salga bien no depende nunca de un solo factor, y la noche del 13 de enero se unieron algunos que dieron como resultado una concierto mágico. Cuatro meses después del inicio de gira el grupo está en un punto álgido, así pues la banda sonó segura, contundente y engrasada.

La frontwoman, de impecable voz sin fisuras, un torbellino, pasión pura. Tener en la banda a dos componentes sexies, “amigos y residentes en Mallorca”, arropados también por sus seguidores sadies añadió sin duda un plus de emoción. Toni y Jaime de nuevo ante el público mallorquín, pero esta vez acompañando, orgullosos de ello, a los maños. ¡Quién les hubiera dicho cuando se conocieron por casualidad en un garito de Palma, después de un concierto de Sexy Sadie, al que acudieron Eva y Juan al cancelarse su actuación en las fiestas de San Sebastián por la inoportuna lluvia, que un día girarían juntos!

Pero vayamos al tema. Un Auditòrium de acústica impresionante que llegaba a todos los rincones por igual, con un patio de butacas que explosionó nada más empezar el concierto, desde la platea hasta la última fila del anfiteatro, no podía ser de otro modo, pocos aguantamos sentados el salvaje vendaval. El feedback, la entrega por parte de banda y público fue total, constante, y se movió vertical y transversalmente, aquello era una olla a presión. La banda, junto a una Eva que no dejó de sonreír en toda la noche, recogían esa energía y nos la devolvían amplificada mientras desgranaban el setlist, con las doce consabidas novedades y los himnos incombustibles que también provocaron olas de griterío enfervorizado.

Anécdotas divertidas, muchas. Piropos y peticiones en medio del silencio, más. Como una invitación a Eva para que, después de verla pasear por los pasillos de la platea, subiera también al anfiteatro,  incluso alguien se ofreció bajar a buscarla y subirla en brazos…

El comandante “Rocillo”, productor en su momento de “Ceci Ceidi”, también apareció en escena en otra divertida anécdota, la maña estaba inspirada, mientras ovacionábamos a la lejendaria banda mallorquina.

O Aguirre, que ¡por fin! se decidió a presentar a quien siempre se queda sin ser presentada, cediendo tal vez por agotamiento a nuestras recurrentes peticiones.

Y la sorpresa mayúscula que nos llevamos cuando Eva se acercó a nosotras, micrófono en mano, para invitarnos a cantar la frase final de Días de verano… una servidora estaba grabando, no daba crédito y no reaccionó a tiempo, pero Laia sí estuvo al quite y tuvo su minuto de oro. Entenderéis que para nosotras sea un recital irrepetible, y es que, además de todo lo contado,  algo pasa con ellos, algo que todavía no sé definir. Recurriré pues a quien, sin saberlo, pone palabras a lo que siento:

“Toda relación del hombre con el mundo, se hace a través de los cinco sentidos. Sumergirse en el mundo de la magia es descubrir sentidos desconocidos”.

Está claro, Paulo Coelho estuvo en el Auditòrium…

Setlist

1- Hacia lo salvaje
2- Esperando un resplandor
3- El Universo sobre mí
4- Días de verano
5- Un día más
6- Moriría por vos
7- Como un martillo en la pared
8- Hoy es el principio del final
9- Si las calles pudieran hablar
10- Estrella de mar
11- Montaña rusa
12- Riazor
13- Las puertas del infierno
14- No sé qué hacer con mi vida
15- El mundo al revés
16- Robin Hood
17- Cómo hablar
18- Antártida
19- Olvido
20- Van como locos
21- En sólo un segundo
22- Kamikaze
23- Sin ti no soy nada
24- Revolución
25- Cuando suba la marea

Otras percepciones

Amigos, compañeros de trabajo, familiares, fueron testigos y compartieron conmigo esa noche, aconsejados, “intrigados”, incluso algunos lo hicieron “in extremis” sacando la entrada un día antes. De ellos he recogido sus impresiones, que me han llegado en una vorágine de llamadas y mails, como cabía esperar. Dejo aquí su visión desde otra perspectiva, tal vez más objetiva que la mía.

Catt (mi hermana pequeña): Después de verles en Londres y Sonorama dice que ha visto a la banda en su punto, sonando espectaculares, en un recinto de acústica impecable. No deja de repetir lo grande que es Toni Toledo. Catt se fija mucho en la percusión, siempre que escuchamos sus discos juntas hace que preste atención. Ve este concierto como un punto de inflexión desde el que sólo les queda disfrutar y recrearse en añadir detalles a lo que rasca ya la perfección. No puede, ni quiere, ponerse el disco, porque resuenan en su cabeza los ecos, matices, arreglos diferentes que escuchó en el recital y sobre todo la emoción de escuchar las canciones en directo. Está asombrada por como han conseguido trasladar fielmente la atmósfera del disco al directo. Bucea en la red de manera recurrente  en busca de youtubes.

Kikk (mi hermana mayor): Su tercer concierto de Amaral. Los vió en el Palma Arena y en la Plaza de Toros con GN·DR. Esta vez no quiso que mis sobrinos se lo perdieran, y algo tuve que ver yo también, claro. Bajó en Revolución a saltar con la primera fila. Desde que les sigo que me mira con cierto escepticismo, como si dijera “no hay para tanto”… Ahora en su coche no deja de sonar el cedé, y ayer comprobé que ya se las sabe todas.

Mis sobrinos: Durante el concierto no pestañearon, les estuve observando, y sobretodo en Robin Hood, donde Eva sentó frente a ellos, estaban boquiabiertos. Hacia lo salvaje y Van como locos son sus preferidas. Le hicieron llegar a Eva, a través de mí una rosa cada uno. Se quedaron con las ganas de una foto, pero les pudo la timidez. Quieren saber cuando volverán a Palma.

Mi madre: Me ha llamado cada día, y no para preguntarme qué tenía para comer, como es habitual. Era su primer directo de los maños, sentía una enorme curiosidad por comprobar que es eso que tienen que hace que su hija tenga la tarjeta de Amaral Airlines cargada de puntos. Disfrutó con las “antiguas”, y de las nuevas la dejó impactada Robin Hood, no se esperaba tener a Eva tan cerca, cuando me giré mi madre tenía el cuerpo en tensión echado para atrás. No deja de repetirme que Olvido es la canción que toda madre desearía que le dedicaran, y la sobrecogió el “llanto” de Eva al cantarla.

Margalida (una amiga): Desde las últimas filas del anfiteatro afirma que el sonido llegaba potente y cristalino. Para ella fue un conciertazo, y la sorprendió lo parlanchina y divertida que estaba Eva, tenía un recuerdo diferente del Palma Arena, con una Eva más “seria”. Y es que hubo momentos desternillantes. En definitiva, que se notaba que estaban cómodos y felices entre los isleños. Le pareció un show completo, convincente.

Ruth (compañera de trabajo): Tuvo la suerte de quedarse con la localidad de Margalida, justo detrás de mí, en la segunda fila, y se animó a grabar Kamikaze mientras yo saltaba. Nunca les había visto antes. Los conoce porque después de darles la brasa explicándoles lo mucho que disfrutaba de seguirles, me pidieron que les grabara un cedé variado del grupo. Ella y su pareja lo tiene trillado ya… Ruth quedó más que encantada de haber venido, y lo que suele ocurrir: la impactó fuertemente la voz de Eva. “Avísame cuando vuelvan por aquí, avísame”.

Matilde (compañera de trabajo): La llamé el día que salieron a la venta las entradas, y lo típico, se le fueron pasando las semanas y se encontró el miércoles antes sin entrada y sin saber qué hacer, pero… se paró a preguntarme cuando salía de trabajar y ¡pffff! imagino que le di el empujón final para que se decidiera. Tuvo la suerte de pillar una localidad bien cerca del escenario, que casualmente se había quedado suelta. Nos saludamos después de la función y me dijo que estaba maravillada por lo elegantes y enérgicos que le habían parecido los amarales y su nueva banda. Que ahora que los ha visto en esta gira no se perdonaría habérselo perdido.

Texto y vídeos: Megg
Foto de entrada: Laia

Showcase Acústico Europa FM. Sala Luz de Gas, Barcelona.

Escrito por user Megg el user 24 de febrero del 2012

Cortinones de terciopelo rojo, ornamentación clásica de pan de Oro, grandes lámparas de cristal envueltas en tul. Atmósfera teatral perfecta -en la que Amaral se inspiró para la puesta en escena de GN•DR-, todo a punto para el recital donde ese contacto visual con el público, que viene buscando el dúo, tenga lugar sin ningún tipo de obstáculo. Era su primera vez -tocando- en la histórica sala.

Las primeras palabras de Eva, después de los primeros temas, mostraban el agradecimiento a la organización por haber elegido la preciosa sala, que cuenta con una “ventana indiscreta” situada en los camerinos, desde donde los artistas pueden otear cómo está el patio antes de la función… Eva no se resistió a emular a Grace Kelly para comprobar que ahí abajo no quedaba ni un rincón vacío. Tuvo un emotivo recuerdo para Enrique Sierra y el que tildó de uno de los mejores grupos de la música española, Radio Futura.

Nada más comenzar la función nos percatamos de la total recuperación de Eva. A unas pocas horas del concierto en Huesca su garganta volvía a estar al cien por cien. Presentaron algunos temas de Hacia lo salvaje -sigue pendiente escuchar Riazor en este formato- alternando con clásicos, y siguiendo el guión, aunque ninguna sonó igual que en cualquier otro recital, entre los dos las renuevan, adornan con nuevos detalles constantemente, los acústicos se prestan a ello.

Quiero destacar, sin embargo, dos momentos puntuales que levantaron al respetable de manera especial y rompieron ese guión establecido. El primero cuando terminaba la versión corregida, aumentada y actualizada, con alguna variación en la letra que la hace más vigente todavía, y Aguirre quiso añadir un fragmento más, animándonos a los que grabábamos a subir a nuestros canales la improvisación, dejando claro que Youtube es un aliado, una herramienta que les sirve también para ir a buscar esos acordes estrenados “in situ”. El diálogo directo entre artista y seguidor en los locales de este tipo no es una novedad, sí lo es en cambio que ese diálogo lo inice Juan, que se mantiene siempre en un discreto segundo plano. Conclusión: tenemos 10:30 minutos de una espléndida e inédita Revolución en Versión Maxi Maxi Single (Eva dixit).

Y ¿cuántas veces habremos deseado, soñado con que nos regalen un bis improvisado -o dos, o tres, o los que quieran- además de los de rigor? Muchas. Verles salir de nuevo después de sonar Moon River, señal inequívoca de que la función ha terminado, se me antojaba ya imposible, y me sorprende en un grupo como ellos, con sus tablas y repertorio. No, en Barcelona no acatamos la norma, todos queríamos más. Nadie se movió de su sitio y nos dejamos las gargantas hasta que no tuvieron más remedio que volver, y nada menos que con Cómo hablar, que una espectadora les había pedido minutos antes. Emoción a raudales. Son de lo que no hay.

Llegar a Barcelona después de haberles visto darlo todo en Huesca, y encontrarte con un acústico de este calibre, con su habitual pero no menos sorprendente entrega, hace que recuerde porqué comencé a seguirles, y justifica todo lo que me queda por recorrer tras sus huellas.

Texto y vídeos: Megg.
Foto cabecera: Laia.

Crónica: “Sois espectaculares, estoy impresionada”

Escrito por user Megg el user 24 de noviembre del 2011

No, estas palabras a modo de título no son mías, aunque podrían serlo. Son de Eva. No tengo más remedio que hacerlas mías para con ellos. Salamanca les quiere. Y se nota. Podría comenzar todas las crónicas así, cambiando sólo el nombre de la ciudad. Los conciertos a los que he asistido tienen de base algo en común: las enormes ganas de verles sobre un escenario, la gran acogida y cariño del público desde el primer instante. Entradas agotadas. Auditorio a rebosar. Atmósfera perfecta. Murmullo nervioso en el ambiente. Todavía no sabemos lo divertida que será la noche, y lo bien que sonarán. Para nosotras ha sido, en esta gira Into the wild, uno de los mejores recitales en cuanto a sonido.

Momentos Tricicle, loops y demás para dar y regalar. Y si en el Kursaal tuvimos como “guest star” a los Bee Gees y a la Coral Donostiarra, en Salamanca no podían ser menos: Los remeros del Volga, y los mismísimos Sergio Leone y Ennio Morricone, más unidos que nunca por Eva… Ya sabíamos de esa otra habilidad de la maña – como muestra: intro de Las chicas de mi barrio, o la versión acústica de Montaña rusa - pero nada hacía pensar que desafiaría al mismísimo Kurt Savoy, el rey de los silbidos westernEsta chica podría hacer suyo el trillado lema publicitario: “Lo que hacemos, lo hacemos bien”. Y a los vídeos me remito.
SETLIST:

1.-INTRO VELVET Y HACIA LO SALVAJE

2.-ESPERANDO UN RESPLANDOR

3.-EL UNIVERSO SOBRE MÍ

4.-DÍAS DE VERANO

5.-UN DÍA MÁS

6.-MORIRÍA POR VOS

Una de mis preferidas de los Amaral. Elegí disfrutarla y arrimar el hombro, dolorido hombro, en los coros.

7.-COMO UN MARTILLO EN LA PARED

8.-HOY ES EL PRINCIPIO DEL FINAL

9.-SI LAS CALLES PUDIERAN HABLAR

Laia ¿la has titulado de otra forma intencionadamente o ha sido un lapsus amaraliano? Buena crónica, guapa.

10.-ESTELLA DE MAR

Eva baja para abrazarse a su público, una vez más. Me sigue asombrando gratamente este contacto tan directo con los seguidores.

11.-MONTAÑA RUSA

Momento catxirul•lo “de gala” mañorquín. Es rápida como una bala improvisando.

12.-RIAZOR

Desesperada y desconcertante interpretación, reforzada aún más, si cabe, por los epilépticos movimientos de Eva, u ofreciendo su mano como invitación a la muerte, como única alternativa. Lo cual tricotelomaníaca, arrancándose el cabello, con las trájicas notas en las manos de Aguirre. ¿Habrá mensaje subliminal en esa brutal coreografía? Yo diría que sí hay Muerte entre las olas. En el mejor de los casos, sólo muere uno…

13.-LAS PUERTAS DEL INFIERNO

14.-NO SÉ QUÉ HACER CON MI VIDA

Va enlazada a Las puertas del infieno, son inseparables, juntas nos arrastran al momento más rockero de la noche.

15.-BIG BANG.

La bailé… y rehabilité mis hombros… o los machaqué más.

16.-EL MUNDO AL REVÉS

Set acústico. Coreografía de Eva acercándose peligrosamente al under pressure del Café la Palma. ¿Sí o no?

17.-ROBIN HOOD

Dos maestros, dos.

18.-COMO HABLAR

Divertida y espontánea sugerencia de un seguidor. Y disculpad mi lapsus, le dí al botón de pausa sin querer.

19.-ANTÁRTIDA

La saboreé.

20.-OLVIDO

Pájaros, ruiseñores sobrevolando el patio de butacas, en amoroso diálogo con Eva… y qué mejor instante ornitológico para que un sorprendido y escurridizo “Palomo” apareciera en escena.

21.-VAN COMO LOCOS

Si Los Coronas y Arizona Baby ven este vídeo se la llevarán de gira con “Dos bandas y un destino”, seguro. Introducen fragmento nuevo dándole protagonismo único a la percusión y a los coros.

22.-EN SOLO UN SEGUNDO

Enésima rotura accidental del “tubo psicodélico” de Jaime, que salió disparado hacia Toni Toledo… pero él siguió haciendo ademán con el brazo como si lo tuviera en las manos. Genial.

23.-KAMIKAZE

Abandonamos las butacas, imposible aguantar ahí sentado e incluso de pie. Por eso estamos aquí, equivocados o no.

24.-SIN TI NO SOY NADA

Llamada un seguidor, y disfrute de esta nueva versión.

25.-CUANDO SUBA LA MAREA

Flores amaralíticas y posados 2.0. Disculpad las interferencias del móvil… nueva llamada a alguien que deseaba escucharla en directo y grabando a la vez. Somos chicas versátiles. Aguirre se saca nuevas notas de la manga en esta canción… y en cada recital. Grande Juan.

26.-REVOLUCIÓN

Ya desmadradas totalmente. Hay que saltar, no queda otra opción. Nuevos seguidores afortunados a los que Eva pidió colaboración a ras de suelo.

Suena Moon River. Acaba la función. Se quedan firmando, posando, atendiendo todas las peticiones. Nos miramos los que estamos allí, contemplando desde lejos la escena, y nos preguntamos si habrá muchos grupos como ellos, en éste y otros sentidos.

Texto y vídeos: Megg.
Foto: Juan The Fly Factory.

Crónica: Elegancia al cuadrado

Escrito por user Megg el user 18 de noviembre del 2011

Monumental, elegante San Sebastián. El paseo hasta llegar al imponente e iluminado auditorio, con un mar embravecido mientras el Sol se esconde tras el Monte Igueldo, hace presagiar que la noche acabará incluso mejor. Imposible entrar en el recinto y no acordarse de Alfonso Sánchez Mostolac, omnipresente en ese puñado de canciones intemporales, sonando mientras la banda se prepara para el segundo asalto en Donostia, y una “multitud que impresiona” – dicho por Eva – toma asiento. Desde la quinta fila tengo una buena perspectiva. La emoción, elegancia y calidad del espectáculo de The Amarals será capturada. Desde niños a marchosas abuelas, jóvenes y no tan jóvenes, algunos nos reconocemos al ser reincidentes, todo un abanico generacional dispuesto de antemano a vibrar con ellos. Y no defraudan.

Abren la noche con la potente Hacia lo salvaje mientras una ovación les aclama y reclama fervientemente. Los chicos guapos de la banda la recogen, pero, ¿porqué no decirlo? La silueta de Eva -envuelta en la versión 2.0 de rico guipur, rematado con pedrería de azabaches- avanzando en la penumbra en último lugar, provoca una ensordecedora reacción, más si cabe, por parte del respetable. Esto va a ser una fiesta, no, será “beste bat” (otra más).

La rotunda Esperando un resplandor va en segundo lugar, después de las primeras palabras de Eva: “Gabon, Donosti!”. El calor del público se hace patente. Aguirre, a los teclados, introduce El Universo sobre mí – himno que provoca un suspiro general – con evidentes variaciones respecto a anteriores giras, nos lleva al pasado reciente, ese en el que ninguna emisora radioformulera se permitía el lujo de no radiarles… los tiempos han cambiado. La hasta ahora acústica Días de verano regresa en eléctrico y llega a todos los rincones del Kursaal entre palmas y alegría. Es la canción de Laia, siempre lo será.

Nueva intro para Como un martillo en la pared. Todo podría suceder, todo. ¿Sigo registrando o paro y me desmeleno con Hoy es el principio del final? Necesito a Laia para apoyarme, ella tira de mí, soy más indecisa a la hora de dejarme llevar… Suelto la cámara y abandono mi asiento al ver algunos espontáneos hacer lo mismo, nos miramos con complicidad, ya nos dirán si molestamos. El crescendo de esta canción anima la noche y cada vez somos más los que no aguantamos en las butacas. Sí, con los temas de discos anteriores el personal se revuelve, pero se hace evidente que Hacia lo salvaje se está colando ya en la vida de los allí presentes, algunas de las nuevas tienen coros generalizados y son celebradas en la presentación de las mismas.

Volvemos al disco que les catapultó directamente de los garitos a los grandes recintos. Y no podía faltar el homenaje a ese mar que inspiró a Juan. Esa estrella que no les ha abandonado… Estrella de mar. El maestro Aguirre debería salir más de noche y traerse piezas del calibre de Riazor (Eva dixit) -. Le sienta bien la nocturnidad. Intensísima interpretación por parte de la incontestable frontwoman.

Trío de ases, Las puertas del infierno y No sé qué hacer con mi vida una descarga brutal de rock en estado puro y estalla el Big Bang. Mini-set acústico… reponemos fuerzas. ¿El Mundo al revés? No. Nos sorprenden – a mí cambiando la cinta a la cámara, es lo que tiene la analogía – con la revisitación de Biarritz. Aguirre toca la guitarra, pero no una acústica cualquiera: la Guild de 12 cuerdas suena cristalina en un nuevo y triste punteado, de ritmo diferente. La dolida voz de Eva: un bellezón. Lágrima al canto.

Es extraño no tener al lado a Laia, y la extraño. En cambio comparto el concierto con un espectador que lo ve todo con otro prisma, alguien que sin declarase “fan” y sin haber escuchado el disco previamente, no ha querido perderse las dos citas con el grupo. Se convierte, según él, en observador por partida doble: en frente, el enérgico y entregado espectáculo de la banda, y a su lado una feliz receptora que intenta canalizar sin éxito esa energía, derramándola a borbotones, salpicándole inevitablemente.

Iñaki se enamora de Robin Hood la noche del 12 , y la paladea otra vez el 13, para quedarse con muchas ganas de escucharla en versión de estudio. Del directo al disco, a la inversa, exactamente la misma idea con la que Eva y Juan encararon la preparación de este trabajo. Eva se sale del guión una vez más, rompe sorpresivamente la barrera que separa habitualmente el público del artista y camina hacia la luz por los pasillos del Kursaal. Suena Antártida. Todavía no he visto bajar a Juan, y me consta que lo ha hecho. Esperaremos.

Cómo hablar es identificada en un microsegundo, no puedo estar sentada, el patio de butacas corea el himno de principio a fin bajo la atenta y emocionada mirada de Eva. Todos en pie. Un escalofrío recorre mi cuerpo. Es mi canción, siempre lo será. Quiero capturar el momento -con peligroso lagrimeo- desde el escenario a la última fila de auditorio, el feedback total, la dulce rendición a una banda que suena cada vez mejor, con tres fichajes de lujo, a los que se ve disfrutar de lo lindo acompañando al dúo. Se percibe la sintonía, respeto mútuo, y las tablas de cada uno de ellos. Ingredientes de sobra para que esto funcione.

Apenas dejan introducir Olvido. El maestro Jaime García Soriano a los teclados, Aguirre y él, pluriempleados. Y entran en escena los Bee Gees y el Orfeón Donostiarra, ¡menudo cóctel! Todos a una en el Kursaal entonando Van como locos.

Tregua necesaria para retomar los bises con En sólo un segundo. Instantes cómicos tras romperse uno de los “tubos psicodélicos”. No pasa nada, unas risas y comienza el que muchos piensan es uno de los mejores temas que han escrito los Amaral. Lo disfruto.

Kamikaze es el disparo que lejos de abatirnos nos levanta de nuevo y definitivamente hasta el final de la noche, que se está acercando ya. Dos himnos más, el primero consagrado: Sin tí no soy nada. Y el segundo, al tiempo: Cuando suba la marea, que nos ayudan a coger el aliento. Nos hará falta. Se van.

Pero queda “beste bat”, el trallazo final provoca la Revolución de un grupo de seguidores que de repente se encuentran cantado con la mismísima Eva abrazada a ellos y saltando en un círculo cerrado… algunos ni siquiera cantan, solo gritan incrédulos. Dos noches, dos, en el Kursaal. Elegante el continente y elegante el contenido. Amaral, elegancia al cuadrado.

Texto y vídeos: Megg.
Foto: EFE.