Palau Sant Jordi (Barcelona) 29.12.11

Algo más de un mes había pasado ya desde mi último concierto de The Amarals, en Valencia, ya que debido a la lesión sufrida por Toni Toledo, el batería, se había anulado uno que estaba en mi lista. Al Fnac Music Festival le tenía yo ganas, para poder apoyar a Toni, por ser las fechas que eran (dentro del marco navideño) y por el cartelazo que presentaba: Cyan, Delafé y las flores azules, Antònia Font (paisanos nuestros), Iván Ferreiro, Love of Lesbian y Amaral. Era el primer concierto en bastante tiempo para el que había que hacer cola, y el día se presentaba frío. Suerte que el sol iluminó el Palau Sant Jordi durante casi todo el día, y solo hubo que estar media hora en el frío de la tarde.

Con puntualidad, a las 18.30 abrieron puertas y, después de una carrera sin accidentes ni caídas, conseguimos colocarnos en la esquina de la pasarela (enorme pasarela) entre Jaime G. Soriano y Eva. El Palau Sant Jordi es espectacular, nunca antes había estado allí. El escenario estaba situado a mitad de pista, por falta de venta de entradas, pero aún así, esas gradas daban una sensación de inmensidad. Poco a poco fue llenándose la pista y, a medida que pasaban las horas, parte de las gradas. Pero no estaba, ni de lejos, lleno.
El festival empezó puntual también, a eso de las 19.30h. Cyan me sorprendió mucho, me encantaron como sonaban y su puesta en escena. El teclado le daba un toque especial a sus canciones. Un grupo al que descubrí esa noche y al que seguro que seguiré descubriendo. Delafé y las flores azules fueron, sin duda, los más originales. Nunca antes les había visto y no sabía nada de ellos, pero me parecieron divertidos. Esa es la palabra, porque realmente no es que pudiera entender muy bien sus letras y la verdad es que el Rap me cansa un poco, pero presentaron una propuesta diferente a lo que estamos acostumbrados y fue una propuesta sólida y estudiada, y eso ya es de alabar.

Tras los dos primeros grupos aparecieron en escena los mallorquines Antònia Font. Tengo que decir que nunca antes les había visto en directo, aunque parezca extraño. No son santo de mi devoción, pero no me desagradaron. El público estuvo bastante frío, y eso que en Catalunya tienen muchísimo éxito, y no sé si fue por su técnico pero tenían problemas de sonido. A Pau Debón, el cantante, se le escuchaba muy bajo, y eso que su voz es preciosa, y en cambio las guitarras y los otros instrumentos sonaban demasiado altos. Al final mejoró algo y la gente se animó en los temas más conocidos: Alegría y Wa Yeah! Fue interesante ver bastante gente cantar con nuestro característico acento balear
Iván Ferreiro no decepcionó para nada en el escenario del Palau. El público coreaba todas y cada una de sus canciones, pero fueron El equilibrio es imposible (con Santi Balmes) y Años 80 las que más consiguieron la locura colectiva del respetable. Coros ensordecedores hacían vibrar un poco lleno Palau Sant Jordi. Lo mismo que pasó con Love of Lesbian. ¡Qué directo más bueno tienen! Yo disfruté, y pensando en las críticas recibidas tras el concierto de Madrid de dos días antes, de que habían estado flojos, pienso que en Barcelona estuvieron más que enérgicos. Quizás no tan showman Santi Balmes como en otras ocasiones, pero yo creo que es debido a los escasos 40 minutos que tenían para su actuación; él mismo lo dijo, que irían al grano.

Y como colofón final a esa gran noche, Amaral. ¿Qué decir que no se haya dicho ya? Su directo es atronador, contundente, elegante, vibrante y enérgico. Eligieron sus mejores temas para la ocasión, en un setlist más corto de lo habitual. Aún así, de energía y electricidad iban sobrados. ¡Pero qué buenos son! El setlist empezó, inesperadamente, con En sólo un segundo, que hizo que más de un@ se quedara totalmente boquiabierto, y esa era solamente una pequeña muestra de lo que son capaces. El público estuvo totalmente entregado y a ellos se les veía cómodos y disfrutando. Toni Toledo volvía a mostrarnos esa sonrisa a la que nos tiene acostumbrados, lo cual nos alegró enormemente. Eva al 100%, como siempre. Esta mujer es increíble, no deja de asombrarme la potencia que tiene en ese cuerpecito tan menudo; se arrastraba por la pasarela, se arrodillaba, daba melenazos, patadas…¡puro rock! Y Juan muy sonriente y entregado, arrodillándose tanto en el escenario como en la pasarela. Eso sí, callado como de costumbre, solo pronunció un tímido “muchas gracias”. Se metieron el público en el bolsillo, y no podía ser de otra forma. Los asistentes estaban totalmente metidos en el espectáculo, cantaban todas, todas, y pedían más. Sin embargo, era un festival y el tiempo estaba contado. Reverencia final y despedida con los cachirulos mañorquines que les tuneamos Megg y yo; esta vez Jaime también tuvo el suyo. En breve más, y esta vez jugando en casa.
¡Nos vemos en el Auditorium de Palma!
Texto, fotos y vídeos: Laia Planells. [Más fotos en: Galería]
Twittear


(CC) 2007-2012
Lo más notable de toda la crónica conociendo a Laia es “después de una carrera sin accidentes ni caídas”
Sergio, su tía Megg la protegía…
(en realidad horas antes estuvo a punto de caerse paseando por Poblenou, no puedo perderla de vista).
Buena crónica, Laia, y las fotos preciosas, igual que los vídeos.
Qué bueno, ¿siempre te caes, Laia? xD
Jajaja! no, pero tengo tendencia a tropezar. Aún así, la de Poble Nou que dice Megg no es cierta
esto es un lastre que e viene de Londres, que me caí al entrar en la Sala Scala y me rompí el tobillo y estuve enyesada. Me va a perseguir toda la vida!!
No,no,no, no me hagas pasar por fantasiosa,querida sobrina. Estuviste a punto de resbalar con el bordillo de una acera de camino al párking. Lo más increíble es que te caes a nivel, andando, si al menos fuera por un acantilado, se comprendería…